
Los tonos neutros y las formas limpias predominan en la decoración de esta cocina minimalista integrada en el comedor. Una cocina de diseño minimalista con una clara influencia escandinava en el uso de materiales naturales, como la madera. Un diseño caracterizado por la limpieza, nada de excesos y un ambiente muy natural, que demuestra que la simplicidad y la elegancia son compatibles. Los colores ceniza y beige casan perfectamente con el tono natural de la madera
la mesa situada junto a la cocina permite comer cómodamente hasta a ocho personas en un espacio bañado por la luz natural. En este espacio anexo hace presencia otro tipo de material: el cemento. Las vigas realizadas en este material dan un cierto aspecto teatral al ambiente.
